La moto en primavera

La primavera, considerada como el “de cara al buen tiempo”, es, para muchos, el reencontrarse con la moto. Por otros, es un agradecimiento porque no hace tanto de frío, puesto que la utilizan todo el año.
Para los primeros, el poner de nuevo en marcha el vehículo puede suponer un gran problema, si no han tenido en cuenta ciertas precauciones de cara a una larga inactividad.
Uno de los primeros problemas lo representa la batería, puesto que esta va perdiendo su carga eléctrica con el tiempo y su deterioro se acelera al “*sulfatarse” las placas de plomo. Para evitar esto habría que desmontarla e irla cargando con un cargador a tal efecto. Hay que destacar que las baterías *MF libras de mantenimiento (las negras) son particularmente vulnerables en condiciones de descarga y necesitan un cargador específico a sus características.
El otro punto importante es el estado del combustible al depósito y, principalmente la que queda al/s carburador/s.
La gasolina es una materia orgánica que se *volatilitza y pierde sus calidades con el tiempo. Normalmente, al estar pase, produce un olor característico y en caso de traer mucho tiempo al depósito resulta mejor cambiarla. Más problemático puede ser la que hay a los carburadores que puede haber ensuciado las cavidades y pasos de gasolina con residuos y *laques que perjudicarán la posta en marcha y posterior funcionamiento del motor.
Los motores de 2 tiempo que utilizan gasolina mezclada con aceite son más sensibles y también complica la cosa si tenemos grifo de gasolina manual y nos la dejamos abierta.
En cambio, los motores de inyección, son de entrada algo menos sensibles a estos problemas.
Para evitar dolores de cabeza, es aconsejable vaciar los carburadores y cerrar los grifos.
También hay aditivos para hacer la gasolina más establo al paso del tiempo.
Una inmovilización prolongada puede deformar los neumáticos. Con las *cubertes con poco aire pueden quedar inservibles al “copiar” la superficie de contacto al tierra. Los fabricados recomiendan “calzar” el vehículo y dejarlo con las ruedas al aire. Un buen estado de las gomas es importante, sobre todo en una estación imprevisible de tiempo y lluvias de cara a nuestra seguridad.
La posta en marcha de un vehículo inmovilizado bastante de tiempo acostumbra a ser *dificultosa. Si además, ha sido expuesto al aire libre, el deterioro puede ser irreversible, en el caso de entrada de agua al motor.
Se conveniente una revisión de presiones de ruedas, niveles, etc. y tener en cuenta que los problemas que teníamos antes de dejarla aparcada continuarán ahora. Tenemos que controlar la revisión pertinente y recordar que, a los motores de 4 tiempo, se tendría que cambiar el aceite al menos, una vez al año.
Es importante que nuestro vehículo esté muy protegido contra el agua. Un inoportuno “*xafeg” nos podría dejar “echados” en un mal momento.
Hay que vigilar también las entradas de agua al depósito de gasolina o al sistema de alimentación, consecuencia de muchas averías y paradas de motor.
Aunque no hay tantas horas por la noche como el invierno, hay que tener el sistema de luces y señalización en correcto funcionamiento.
El equipamiento es complicado de elegir a esta época del año, puesto que es del todo imprevisible y podemos pasar en un mismo día agua, frío y calor
A partir de aquí, unos buenos consejos válidos por todo el año:
– Respetar las revisiones periódicas aconsejadas por el fabricante.
– Mantener la cadena correctamente *tensada y engrasada para evitar que se desgaste junto con los engranajes o se rompa inoportunamente.
– Controlar el estado de los frenos. Nuestra vida depende.
– Asegurarse que las partes vitales del chasis estén correctamente *apretades y funcionen de forma eficiente (dirección, ruedas, apoyos, etc.).
– Comprobar el estado y de cables de gas, frenos, etc. antes no se rompan.
– Controlar escapes de líquidos (agua, aceite, gasolina, etc.)